Imprimir

28-10-2005

Alzheimer tratable

Durante 6 meses hemos estado perdiendo el tiempo, y la salud de mi madre, a causa del corporativismo médico. La llevamos a un neurólogo de prestigio, la examinó y le puso un tratamiento. A la vista de que no mejoraba, quisimos una segunda opinión. Lo único que hizo el segundo médico que consultamos fue mirar quién firmaba el tratamiento y decir que estaba bien. Tras muchos problemas, llevamos a mi madre fuera del País Vasco. Los facultativos mantuvieron el mismo crite- rio. Hoy está en otra comunidad autónoma y sigue unas terapias médicas que le han permitido tener calidad de vida. Yo me pregunto: ¿El juramento hipocrático de los médicos, en qué ha quedado? Si no se sabe nada de una enfermedad, ¿por qué se juega con una vida? ¿Prima más el corporativismo que atender y cambiar un tratamiento si está mal indicado? ¿Las campañas para atender a los enfermos de Alzheimer, en qué se basan? Es sólo hacerse una foto para quedar bien. Si no hubiéramos trasladado a nuestra madre, hoy estaría muerta. Algunos hasta pensarán: «Pero, total, qué más da, si al fin y al cabo tiene 94 años».

Imprimir