| Inicio | Pág. 37 de 153 | Indice |
en caso de que presente dificultades para la resolución de alguno de los ejercicios. Cabe insistir en que las instrucciones son para que el cuidador pueda dar las indicaciones, no para que las lea él/ella. · Debe evitarse que la persona se angustie. No es necesario que realice todos los ejercicios, puede pasar a otro ejercicio que pueda realizar o disminuir el grado de dificultad. Si es incapaz de responder adecuadamente, puede ofrecerle ayudas para encontrar la respuesta o bien darle la respuesta y pedirle que la repita. Debe reforzar las respuestas apropiadas, apreciar sus esfuerzos y ayudar a disminuir la frustración que puede sentir ante la incapacidad para responder. · Minimizar la aparición de fatiga evitando los niveles inapropiados de estimulación (es tan desaconsejable la sobreestimulación o demanda excesiva como la poca estimulación). No es necesario completar todo el ejercicio, puede hacer sólo una parte, es muy importante adaptarse al ritmo individual para la realización de cada uno: no hay prisa. Debe escogerse un momento del día en el que estén descansados (no realizarlos al atardecer o por la noche), ya que la realización de los ejercicios requiere de un esfuerzo cognitivo. · Use la regla de “poco y frecuente”. Es recomendable la instauración de rutinas. · Para la realización de los ejercicios es importante que el entorno sea sosegado, sin ruidos que puedan distraer su atención y dificultar su concentración (niños, televisión encendida, etc.). Mantener una iluminación y temperatura adecuadas. · El cuidador debe procurar controlar el medio, atender el ritmo individual, estructurar la sesión con flexibilidad, dar las consignas con claridad y brevedad asegurándose de que la información suministrada es entendida. Es importante mantener una actitud comunicativa, paciente y amigable, estimulando la autoconfianza y dignidad de la persona con la que realiza los ejercicios. · La propuesta de estos ejercicios puede provocar en usted, como cuidador, determinados sentimientos al descubrir respuestas que desconocía acerca de él/ella (como frustración, irritabilidad, sorpresa, tristeza, alegría...). Incluso puede ocurrir que el enfermo se niegue a realizar estos ejercicios con usted ya que su papel de cuidador no es el mismo que el de maestro, instructor, etc. Si esto sucede, no se preocupe, intente proponer los ejercicios de forma agradable, aprovechando los momentos más apropiados en que la persona esté relajada, en un ambiente distendido y en una actitud no académica o examinadora, aprovechando situaciones cotidianas. Por un pasado oscuro, de desconocimiento, de negación, pero también de esfuerzo y de lucha, por un presente de esperanza y dedicación, por un futuro en el que toda persona pueda conservar su dignidad, su autonomía su persona. |