Artículos
06-07-2007
Testimonios de nuestros lectores
Autor: Maroussia Alexandrova Atanasova y Federico Ortíz-Moreno
Magazín Alzheimer sigue una línea editorial que intenta ser lo más neutral posible en materia de credos, religión, sexo, política, ideologías, etc. MA se rige esencialmente por los derechos humanos y el respeto a los demás; la máxima de quienes conformamos este grupo es "no hacer a otros lo que no queremos que hagan con nosotros". Esencialmente compartimos una plataforma laica en la que, sin embargo, cabemos todos, y ampliamente, sin apretujones. Por ello, ofrecemos nuestra ventana a todos y os invitamos a que os asoméis a ella.
Quizás por lo anterior, las ideas que vierten algunos de los testimonios que publicamos no sean de común aceptación, pero precisamente es allí donde aflorará nuestra capacidad de entendimiento, la capacidad de convivir en medio de la diferencia. Tal capacidad se traduce en la fuerza del amor (hacia los otros y hacia nosotros mismos), fuerza que necesitamos para enfrentar trances tan dolorosos como la enfermedad propia o de un ser querido que, como en el caso de la EA, puede transformar enteramente la personalidad y hacernos irreconocibles... DIFERENTES, de quienes éramos. Pero, no creamos que necesitamos tal fuerza solo para hechos esporádicos y trágicos, como si fuéramos superhéroes: por el contrario, es una fuerza que necesitamos para vivir día a día en una ciudad de miles o millones de personas, en medio de una familia o en un grupo de trabajo con personalidades diferentes, la fuerza que necesitamos para vivir en paz.
Os dejamos pues con los testimonios de nuestros apreciados lectores y colaboradores.
Otro punto de vista sobre la enfermedad de Alzheimer
Cada día me despierto con un sentimiento de alegría y agradecimiento por estar viva, por respirar y ver la luz del nuevo día. El Sol y la brisa del mar Mediterráneo me llenan de paz y felicidad. Y en el mismo momento sé que, con la caída de la noche, de mi vida se irá un día más...
En el tiempo en que estuve trabajando en el Centro de atención de Alzheimer, en los largos turnos de noche, el por qué de tantos sufrimientos humanos no dejaba a mi mente tranquila. ¿Qué es lo que ha llevado a todas estas personas a este triste final de sus vidas? ¿Qué es lo que le ha pasado? ¿Existe alguna manera de evitar esta desgracia o de disminuir los efectos de la enfermedad, fuera de la medicina tradicional? Y así - miles de preguntas...
Nadie está asegurado contra la enfermedad. En el centro igual sufrían ex directores de colegios y bancos, amas de casas, ex choferes, ex trabajadores de distinto nivel en la escala social. Parece ser que en el nacimiento y en nuestro final de la vida terrestre somos iguales, simplemente seres humanos y nada más - venimos y nos vamos muy solos.
A lo largo de la vida de cada ser humano suceden tantas cosas: agradables y tristes: amistades y amores, conflictos y responsabilidades, sobrecargas y esfuerzos, traiciones y perdidas... Innombrables recuerdos llenan la cabeza de cada uno y de sobra sabemos, que la gente mayor recuerda muchísimo mejor las cosas, que le ha ocurrido hace tiempo y no el presente... Piensan, piensan los mayores... En la soledad de las largas noches, cada uno cerrado en su propio mundo interior... piensa y muchas veces siente tristeza por la perdida de sus más cercanos, miedo de lo desconocido, de la muerte.
Hay que saber, que el miedo y las preocupaciones son los sentimientos más inútiles para el ser humano. Le estorban, le quitan la tranquilidad, la paz interna y le bloquean la mente, la personalidad. ¿Cómo superar estos sentimientos?
El conocimiento está en los libros, dedicados a la psicología humana, libros, que tratan de explicar lo esencial de la vida, de la muerte, del amor, libros de auto ayuda, escritos de autores famosos de todo el mundo. Muchos de estos libros simplemente repiten en una nueva variante conocimientos de la antigüedad más lejana sobre la reencarnación, sobre la vida después de la vida, y son cosas tan reales y naturales - como la vida misma. La contemporánea literatura esotérica es la nueva filosofía sobre la vida humana y nos trae lo principal - el conocimiento.
Cuando hace más de 17 años empecé leer este tipo de libros, les estaba buscando con ansiedad, en ellos encontraba las contestaciones de mis innombrables preguntas, de mis miedos y preocupaciones, y poco a poco - todos los miedos se han ido, dejando sitio en mi mente para la paz, que está fundada en los conocimientos de nuestros antepasados. En la Universidad tuve la enorme suerte de tener de Catedrático de Psicología Humana un gran Maestro - Vyacheslav Vasilkovskiy. Él nos regaló toda la sabiduría sobre el alma, la fuerza de los pensamientos, la voluntad, los sentimientos y nos regaló todo el conocimiento sobre la psicología humana, posible de caber en las lecciones...
Nos explicaba el enorme papel, que juegan los pensamientos en la vida de todos nosotros.
- "Los pensamientos" - nos decía él - "son ondas electromagnéticas, con increíble fuerza, que se pueden desplazar en el tiempo y en el espacio sin límites y de manera instantánea. Ellos forman parte de nuestra vida interna y como tal hecho" - tenemos que respetarles. Pero tenemos que saber, que los pensamientos tienen la posibilidad de atraer hacia nosotros las cosas en las que estamos pensando. Los pensamientos negativos, los sentimientos negativos, que sentimos en el proceso de pensar, atraen hacia nosotros los acontecimientos negativos, contratiempos y pruebas. Y por el contrario - "los pensamientos positivos, relacionados y acompañados de sentimientos positivos" - atraen hacia nosotros cosas buenas y agradables, atraen buena gente y felicidad.
Si a veces, andando por la calle "casualmente" tropiezo, ahora mismo empiezo a pensar: ¿Dónde he metido la pata, para quien he pensado mal? No hace falta que hable mal. Todo empieza de los pensamientos. Y si me acuerdo para quien he pensado de mala manera - seguía mi Maestro - mentalmente le pedía perdón, sin más. "Y ni un pelo no se va a caer de tu cabeza, sin que Dios lo sepa" - a menudo nos decía él.
Somos seres humanos y a veces cometemos errores. Hay personas, que viven en constantes incumplimientos de las normas del moral de la sociedad, pero ahora no hablaremos de ellos. Hablamos de las personas normales y corrientes - como todos vosotros, que tienen trabajo, hogar, familiares y amigos. Al cometer errores muchos de vosotros, por una o por otra razón, buscan el culpable fuera de su propio mundo o piensan con una negatividad para si mismos: ¡Qué estúpido soy!, ¡Lo que he hecho es imperdonable!, ¡Qué persona mala soy y siempre hago daño a mis más cercanos!... Pensamientos negativos y pautas, que nos estorban...
No hay que auto castigarse severamente por los errores, que a veces son de poca importancia. Y tal como es importante aprender a respetarnos a nosotros mismos, tan importante es aprender a perdonarnos a nosotros mismos los errores, que hemos cometido y limpiarnos el alma del peso de la carga del constante auto castigo. A veces esto es una cosa difícil.
Imagínate: una sala del teatro, tú eres el único actor en la escena y el único espectador en la sala. Mírate, allí estás tú, solo e indefenso en la escena. Piensa en ti con mucho cariño y di mentalmente: ¡Te perdono y te libero del error, que cometiste! ¡Te perdono, te libero y te quiero!
Dios, todopoderoso nos perdona 70 veces por 70, y si seguimos, 70 veces por 70 más, y nosotros ¿Estamos más alto que El Creador del Espacio?
Hay perdón para los errores y las estupideces, que hemos cometido en nuestra vida humana. Nosotros mismos tenemos que saber y poder perdonarnos nuestros errore, porque el auto castigo, el constante pensamiento, que lo que hemos hecho es horrible e imperdonable - todo esto se acumula dentro de nosotros como una avalancha y provoca enfermedades para las personas, que son incapaces de encontrar la manera de liberarse de su carga.
Y cuánto más larga es la vida del ser humano - más posibilidades ha tenido de "meter la pata", de ofender a alguien, de sentirse molesto y amargado por algún acontecimiento, más posibilidades ha tenido de traicionar o sentirse traicionado. En las largas noches, cuando uno está solo con sus pensamientos y da miles de veces la vuelta de su vida, lo más importante es limpiarse el alma de los pensamientos negativos y de los sentimientos negativos que les acompañan, olvidar la rabia, la envidia, el rencor, la malicia y todo, todo lo malo.
Tal como ha de perdonar sus propios errores, del mismo modo ha de perdonar los errores de la gente, que más daño le ha hecho en la vida, con respeto... y de corazón: "¡Te perdono todo lo malo, que me has hecho, te perdono y me libero del odio y de todos los sentimientos malos, que envenenan mi alma!" Y si no conseguimos hacerlo de la primera vez, hay que repetirlo una y otra vez, hasta que funcione. Es como un ejercicio mental, que nos ayudará quitar del alma y de la mente lo negativo, la ofensa, el rencor y el odio, que si llegasen a clavar sus raíces profundamente en nosotros, nos traerían solamente enfermedades y desgracias.
La tristeza de la vejez... Muchísima gente piensa en los buenos tiempos pasados con lástima. ¿Por qué? Tendríamos que sentir felicidad por el hecho, que los hemos tenido, que hemos participado en acontecimientos y actos felices; tenemos que estar agradecidos del hecho, que hemos tenido feliz y buena vida y no al revés...
Y si la vida no nos ha sido muy fácil, si nos ha dado "lecciones", ha de perdonar los errores de cada uno de la gente que nos ha herido, nuestros propios errores, perdonar y dejar en el olvido los hechos, para seguir adelante.
La esperanza y la tristeza de la vejez... El miedo de la muerte, que siente cada ser humano...
Una de las principales leyes de las ciencias físicas nos dice, que la materia nunca desaparece, solamente cambia de un estado en otro. La madre Naturaleza nos da innombrables ejemplos para los ciclos de la vida y la "muerte". Vemos cómo la preciosa mariposa un día se convierte en crisálida, cómo pasa el tiempo necesario, para despertarse de nuevo - en una ligerísima y bella mariposa. Muchos de los autores esotéricos hacen la comparación entre la vida humana y la vida de la mariposa... Muerte no hay, la vida pasa de una forma en otra. Y si de nuestro entorno se han ido los seres más queridos, eso es sólo una separación temporal, simplemente se han ido de la vida terrestre antes que nosotros y un día nos encontraremos, cuando llegue nuestro momento.
Con la muerte del cuerpo físico acaba un ciclo de la existencia de la materia, pero se queda viva el alma - la parte inmortal de cada ser humano - con los recuerdos, con los sentimientos y los pensamientos - un pequeño micro chip cósmico, que guarda toda la información de las vidas que hemos vivido. En la otra dimensión - "Más allá" - las almas humanas descansan, estudian, aprenden las leyes del Espacio, pasan el tiempo necesario para madurar y crecer y luego, cuando llega el momento, vuelven de nuevo a la Tierra, se incorporan en nuevas vidas. A menudo renacen enteros círculos de amigos y profesionales, enteras familias, a veces con papeles cambiados, pero siempre para seguir el desarrollo de las relaciones humanas, para mejorar y aprender las lecciones de la vida. Los que se han ido antes que nosotros, necesitan sólo nuestro amor, necesitan saber, que les queremos... y nada más. Ellos saben de sobra, que nos veremos un día.
Me gustaría que este mensaje llegue a muchas personas. No hay que temer a la muerte. El fin de nuestra vida terrestre es sólo el principio de otra vida, sobre la existencia de que hay innombrables testimonios.
Y el tiempo que nos queda por vivir - vivirlo de pleno valor, respetando las leyes del Espacio, queriendo a la gente, a cada ser vivo, a la madre Naturaleza, amándonos y viviendo en armonía y en paz interno.
A todas las personas que están trabajando en Centros de Atención de Alzheimer me gustaría decir: Si no sentís misericordia y caridad hacia las personas mayores, si vuestros corazones no están llenos de humanismo, cambiad de profesión. En estos Centros, más que en ningún otro sitio, ha de trabajar gente con almas llenas de amor hacia las personas, gente decidida de dedicar su labor docente a la tarea de cuidar a los seres, que ya no pueden valerse por sí mismos, que dependen totalmente de la bondad de sus cuidadores, enfermeros, médicos, psicólogos... de todo el equipo del Centro.
Para todas las personas que tienen familiares que padecen de la pérfida enfermedad de Alzheimer digo: ha de amar vuestros cercanos, que ya no pueden valerse por sí mismos. Si se encuentran en centros especializados, hacedles visitas a menudo. Aunque no puedan hablar, sus ojos brillan de alegría, cuando os ven y su salud es más estable. Y cuando no tienen visitas, están tristes, a veces nerviosos, se sienten olvidados, dejados - lo he visto muchas veces en sus ojos, no hacen falta palabras. Y estando con ellos, háblenles, cuéntenles cosas interesantes, cuéntenles lo que acabáis de entender. Aunque parecen indiferentes y como si no os oyeran, ellos a su manera os escuchan, sus almas perciben vuestras palabras y agradecen la atención. Muchas veces la paz interna viene dentro de la persona, cuando perdona a alguien los errores cometidos, o solamente reciba el perdón de sus cercanos. Todos somos débiles y cometemos errores... Hace falta ser buenos, compasivos, caritativos...
Porque para nosotros también llegarán momentos difíciles. Y cuando viene nuestro turno nos gustaría que nos tratasen con cariño y amor ¿verdad?...
Maroussia Alexandrova Atanasova
El Alzheimer y su impacto en la familia
El Alzheimer es una las enfermedades más terribles que pueda haber, pues destruye no solamente a la persona que la padece, sino también a la familia misma quien sufre las consecuencias.
El tener que atender a un enfermo que no comprende las cosas y que al mismo tiempo no sepamos nosotros mismos comprenderlos hace que nuestra vida cambie por completo. La gente no nos entiende, la familia se aleja... La gente cree que todo eso que decimos que nos pasa, son puros inventos nuestros, que la persona está bien, que son cosas de la edad, que no nos preocupemos... La realidad es otra... No hay apoyo, no hay comprensión. Solamente existe soledad, tristeza, rabia, desesperación, miedo al futuro, miedo a quedarse solo. ¡Miedo a perderlo todo...!
Quienes vivimos la tragedia de estar al cuidado de un enfermo de Alzheimer, sabemos lo difícil que es enfrentar día con día nuevas situaciones, la mayoría de las veces desesperantes, que llega un momento en que todo se nos nubla, todo se nos viene abajo. Luego, pedimos ayuda y ésta nos llega. ¡La gente no nos comprende, no vive las 24 horas del día con en el enfermo...! Y nosotros como familiares y cuidadores más solos nos sentimos.
Son muchos los problemas que se atraviesan, son muchos los problemas que enfrentamos. Sentimos miedo, coraje, angustia, desesperación, soledad... Sentimos tantas cosas que llega un momento en que se explota o simplemente uno es el que se viene abajo sin poder continuar ayudando a nuestro ser querido, el enfermo.
Y es que como sabrás tener un familiar con Alzheimer es duro y devastador. Tú y yo lo hemos pasado, lo hemos visto, pues es bien difícil enfrentarse a una situación como ésta y peor aún cuando ésta, la enfermedad, destruye prácticamente a toda la familia. Desafortunadamente, no hay por el momento cura alguna. Las investigaciones prosiguen, pero aún falta mucho por hacer.
El Alzheimer es una enfermedad francamente desgastadora, pues no solamente es el enfermo quien la padece, sino la propia familia quien la sufre. Uno quisiera que el enfermo nos comprendiera y nos dirigimos a él de una manera lógica, como si esta lógica la fuera él o ella a entender. No nos damos cuenta que, por desgracia, su cerebro se ha ido destruyendo, que él no tiene la culpa de lo que le pasa y que sus conductas, muchas veces agresivas son producto de su propia enfermedad.
Hablarle calmadamente, despacio, viéndole a los ojos, tomándole de la mano, queriéndole, mimándole y respetándole ayuda mucho en estos casos. Es obvio el que uno se desespere cuando ellos no comprenden, se ponen inquietos, repiten y repiten la misma pregunta, se quieren ir de la casa, desconocen a la gente, etcétera.... Pero así es la vida y debemos aceptar las cosas tal cual son. Y si bien la enfermedad es terrible y el proceso que vive la familia, especialmente el cuidador principal, es tremendo, también debemos aprender a ver lo positivo; pues quienes hemos tenido la experiencia de haber vivido todo esto, también sabemos que todo esto nos ayuda a valorar lo que es la vida, saber lo que somos y el importante rol que jugamos en el cuidado del enfermo.
Si tú deseas apoyo, comprensión, te sientes desesperado o desesperada, o tal vez quieras compartir tus experiencias y que otra gente también aprenda de ti, acércate a la Asociación de Alzheimer más cercana a donde te encuentras. Seguramente ahí te ayudarán.
Federico Ortíz-Moreno, psicólogo
Presidente de la Asociación Alzheimer de Monterrey (México)
Teléfonos: [52] (81) 8333-6713 y 83474072
Comentarios
Enviado el 12-07-2007 a las 16:36
saludo
saludos Albenis Villamil C
ALBENISVILLAMILCOLLAZOS
Enviado el 01-08-2007 a las 01:57
compartir
Si asì es como lo han narrado, mi mama tiene 4 años de vivir con la enfermedad pero se le ha estancado gracias a Dios no ha avanzado, estamos en una primera etapa. pero si necesita uno tener mucha fe,fuerza y mantenerse sereno y equilibrado para sostener la situacion es muy desgastante. gracias por compartir saludos. Amanda Reyes
amanda reyes
Enviado el 06-06-2008 a las 08:30
Muchisimas Gracias!
M Esparza
M Esparza
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Agenda
IV Simposio de Actualización en Demencias "Actualización en Degeneración Frontotemporal"
Fecha
23-09-2008 al 23-09-2008
Lugar
Auditorio del Área General del Hospital Vall d'Hebron
Organizado por
Fundació ACE - Servicio de Neurología del Hospital Vall d'Hebron








