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Agenda

VI Simposio de Actualización en Demencias "Avances en el diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad de Alzheimer"

Fecha
28-09-2010 al 28-09-2010

Lugar
Sala d'Actes - planta 10 - Hospital General Universitari Vall d'Hebron

Organizado por
Unitat de Trastorns de la Memòria de l'HUVH i Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades

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04-11-2007

Terapias no farmacológicas: La intervención cognitiva en la enfermedad de Alzheimer

Autor: Redacción Magazín Alzheimer - Sara Domènech


Son varias las ocasiones en que Magazín Alzheimer ha abordado el tema de las terapias alternativas a las farmacológicas en el tratamiento de la enfermedad. Especial atención se ha prestado a la estimulación cognitiva, y una vez más hemos querido poner en la palestra este tipo de terapia de especial interés para quienes se encuentran en las etapas leve y moderada de la enfermedad. En esta ocasión lo hacemos de la mano de la Doctora Sara Doménech quien ofrece un ilustrativo y muy serio artículo sobre el tema títulado "Mayores expectativas sobre la intervención cognitiva en las demencias", que ha sido previamente publicado en la revista Alzheimer Catalunya (número 18, de septiembre de 2006), publicación de l'associació Alzheimer Catalunya, quienes gentilmente han permitido su reproducción en el boletín de este mes.

Las denominadas terapias no farmacológicas (llamadas por algunos "terapias blandas") no substituyen ni son excluyentes con la terapia a base de medicamentos que sigue siendo, a pesar de los avances, paliativa y sintomática. Existe un amplio espectro de lo que se denominan terapias no farmacológicas, que varía en las técnicas aplicadas (cognitivas, físicas, psicosociales, etc.), pero coinciden en que todas ellas buscan estimular las capacidades que aun se encuentran preservadas en el cerebro, de forma que el ritmo de su deterioro sea más lento.

Aunque este objetivo puede parecer modesto ante la perspectiva ambiciosa de una posible detención o de la cura definitiva de la enfermedad, pero es importante destacar que la valía de este tipo de terapias nace de la necesidad y la posibilidad de optimizar la calidad de vida de las personas afectadas, y por ende de las familias cuidadoras, un objetivo nada desdeñable.

Otra característica importante de las terapias cognitivas es que se pueden diseñar de modo que se ajusten a la variabilidad interindividual que supone la enfermedad de Alzheimer (es decir los niveles, efectos, síntomas, al momento evolutivo y al mapa de capacidades preservadas de cada persona - y que no son iguales en todos), así como a condiciones más personales como la idiosincrasia, la educación, etc.

Finalmente, antes de dar paso al artículo de la Dra. Doménech, vale la pena mencionar brevemente algunas de las diferentes técnicas de estimulación cognitiva más utilizadas:

  • Terapia cognitiva: Busca estimular capacidades como el lenguaje, la memoria, las práxias (que se relacionan con los gestos y la construcción, la ejecución del movimiento y el comportamiento), la atención, las gnosias (que permiten, por ejemplo, el reconocimiento, la discriminación, la identificación, la selección de objetos,) el razonamiento abstracto funciones ejecutivas y el cálculo. Dentro de estas terapias se incluyen técnicas informáticas como el SmartBrain.
  • Orientación a la realidad: Buscan evitar la confusión y la desconexión con el entorno, favoreciendo la situación espacio-temporal de la persona con demencia.
  • Reminiscencia: Busca por medio de la rememoración de eventos pasados reactivar los recuerdos personales, de forma que se mantenga la identidad personal.
  • Terapia funcional: Busca, por medio de la ejecución de actividades cotidianas, favorecer la autonomía socio-personal, una de las afectaciones progresivas más evidentes en la EA.
  • Terapia de validación: Busca, mediante la comunicación, entender a la persona demente sin intención de corregir, contradecir, reorientar, solo de empalizar con la situación que ella esta viviendo, para poder atenderlo debidamente.
  • Musicoterapia: Busca, mediante la música, estimular las habilidades cognitivas y sociales, que favorezcan la comunicación, el confort, las práxias, y las relaciones interpersonales.

Mayores expectativas sobre la intervención cognitiva en las demencias

Sara Doménech

Doctora en Psicología, Licenciada en Pedagogía (Especialidad Terapéutica); Investigadora en la Fundació Institut Catalá de l'Envelliment, UAB, Barcelona; Excoordinadora de la Unitat de Memoria de la Fundació ACE (1998-2006).

Actualmente, las terapias farmacológicas para el tratamiento del deterioro cognitivo en personas que padecen la enfermedad de Alzheimer en estadios leve y moderado, se complementan cada vez con mayor frecuencia en la práctica profesional con tratamientos no farmacológicos.

El objetivo es el de minimizar el impacto neurodegenerativo de la enfermedad dentro de un contexto de atención bio-psico-social y de promoción de calidad de vida y de bienestar.

En la actualidad, se han modificado -en parte- los planteamientos terapéuticos de la enfermedad de Alzheimer (EA) y las actitudes frente a esta dolencia. Así pues, en la última década asistimos a dos hechos significativos:

  • La eficacia cada vez mayor de algunos fármaco como los inhibidores de la acetilcolinesterasa (IAChE), específicos en el tratamiento de los enfermos de Alzheimer, que han demostrado eficacia en el control temporal de los síntomas cognitivos, conductuales y funcionales de los mismos (Davis et al, 1992; Corey-Bloom et al, 1998).
  • Las intervenciones no farmacológicas dirigidas a optimizar la cognición, la conducta y la función de los sujetos con demencia. Se ha llegado a la idea de la capacidad de aprendizaje de los enfermos de Alzheimer (Fernández-Ballesteros et al, 2003).

Son muchas las intervenciones psicosociales propuestas para los pacientes con demencia. Los conceptos sobre los que se asienta la intervención terapéutica no farmacológica, que actúa sobre las capacidades cognitivas que presentan una alteración significativa son el de neuroplasticidad (Geshwind, 1985; Baltes, 1997) y el de psicoestimulación (Uzell y Gross, 1986).

Nota de Magazín Alzheimer: La plasticidad del cerebro permite que cuando ocurre una lesión en él haya partes que pueden adoptar la función de la parte afectada, una capacidad que se pierde con el tiempo y que, aunque tiene su máxima expresión en la infancia, durante la vejez se mantiene en niveles menores, que descienden aun más en las personas con demencia. Por ello la palabra estimulación es la adecuada para describir la función de este tipo de terapias, que no buscan rehabilitar sino estimular para preservar las conexiones todavía presentes en el cerebro, y que pueden suponer el mantenimiento de tal o cual función o capacidad, y por tanto una diferencia rotunda de calidad de vida de cara a lo que supondría su desaparición.

A pesar de que este tipo de intervenciones se vienen aplicando desde hace poco más de una década, existe poca evidencia sobre la eficacia real de las mismas a pesar del trabajo que se está realizando en este campo y la actividad clínica habitual en la que se desarrollan diferentes programas de intervención (psicosociales, cognitivos, etc.) (Francés et al, 2003).

Por ello, todas estas intervenciones dirigidas al cuidado de personas con demencia están destinadas a mantener y estimular las capacidades preservadas del individuo, intentando conseguir la mejor situación funcional posible en cada estadio de la enfermedad, y con ello ralentizar el declive que pudiera venir generado por factores externos. Se trata de mantener a la persona con demencia activa y estimulada, para favorecer su mantenimiento funcional en la vida cotidiana.

Además, en los últimos años, ha mejorado enormemente el conocimiento del funcionamiento de la memoria en personas con demencia, encontrando intervenciones rehabilitadotas en memoria, basadas en principios bien fundamentados derivados del campo de la neuropicología cognitiva.

Cabe destacar la mejoría en los diagnósticos clínicos precoces en demencias,  así como los conocimientos sobre los sistemas de memoria (Grandmaison, 2003).

A pesar de que las personas con EA leve presentan mayor afectación en la memoria explicativa (episódica y semántica), algunas capacidades de memoria implícita se hallan todavía preservadas (Rogers, 2000), aumentando las expectativas sobre la intervención en memoria en fases tempranas.

Las funciones mnésicas de las personas con EA, a pesar de estar reducida y requerir mayor uso de estrategias facilitadoras, pueden mejorar mediante el apoyo cognitivo durante el aprendizaje y la recuperación de la información (Bäckman, 1992).

Nota de Magazín Alzheimer: Con base en el mejor conocimiento del cerebro, de la enfermedad misma y de las técnicas de diagnóstico que permiten "ver" con mayor claridad las zonas afectadas del cerebro, la terapia de estimulación cognitiva intenta potenciar bien aquella zona del cerebro lesionada o aquella zona que, por la plasticidad mencionada anteriormente, pueda asumir la ejecución de una determinada función que realizaba la zona afectada.

En resumen, aumentan las expectativas en la rehabilitación de memoria en fases tempranas de la enfermedad de alzheimer (Estadios leve y moderado), siendo necesaria una revisión de los estudios de intervención cognitiva específicos en memoria realizados hasta el momento. Se utilizan estrategias facilitadotas y compensatorias de memoria adaptadas a las demencias.

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Comentarios

Enviado el 05-11-2007 a las 19:24


Abordaje de las demencias

Cada vez se hace necesario conocer el ciclo vital, para poder entender los aspectos psicosociales de los pacientes con probable enfermedad tipo Azlheimer. Lo que requiere una formación sólida, en lo que compromete la enfermedad (neuronas), memoria, conductas, enfermedades co-asociadas, familia, entorno ecológico, sociedad, cuidadores (formales y informales), para poder hacer una evaluación de la realidad del enfermo y sus eco-sistemas. La actitud de los profesionales con el enfermo y la enfermedad. Con la familia y los cuidadores. Así, este tipo de enfermedad, requiere una logística estrategica, con alianzas estratégicas, gestión (de necesidades cambiantes) y administración de recursos tangibles e intangible. Y con el perfil de los profesionales que asisten a este tipo de enfermos, eso es imposible. A lo que le debo agregar, la formación de los profesionales de la salud, que brindan cuidados, en temas de comunicación y rol de educadores y gestores de incertidumbres cambiantes. Así en este nuevo escenario los profesionales del siglo XXI, no sólo debemos conocer la enfermedad en si, sino fundamentalmente lo que el Tsumani del Alzheimer genera: enfermo, familia, cuidadores y sociedad. Y de la interación salutogena o tanática de estos actores sociales, naceran soluciones o conflictos de dificil resolución.

Carlos Gil Gálvez, Médico Cardiólogo
Especialista Universitario en Geriatría, Universidad Nacional de Córdoba, Argentina
Master Universitario en Gerontología Clínica y Social, UNC; Argentina
Gerontoneuropsiquiatra, Universidad Favaloro, Bs As. Argentina

Carlos Gil Gálvez, MD



Enviado el 07-11-2007 a las 00:19


LA REHABILITACION NEUROPSICOLOGICA APLICADA EN LAS DEMENCIAS

Hasta mediados del siglo XX se percibía una actitud pesimista respecto al tratamiento y recuperación de la DTA, muestra de ello fue Poch (1981)* quien manifestara: “No hay tratamiento especifico, la mayoría de estos enfermos finalizan sus días aislados” (pág. 581).

Ardila y Rosselli (1992)** dicen que el interés por la recuperación de los déficits cognoscitivos y conductuales emerge desde la antigüedad. Fue en el siglo XVI en que se reportan casos de rehabilitación espontánea en pacientes con daño cerebral. Fue durante la I Guerra Mundial en que algunos hospitales se organizaron para la rehabilitación de pacientes con daño cerebral; especialmente en Alemania. Estos trabajos fueron comandados por investigadores como Franz, Goldstein y Nielsen entre otros. Pero fue luego de la II Guerra Mundial en que se sientan mejores bases conceptuales para la rehabilitación del lenguaje, bases que hasta hoy siguen vigentes. Es por ello que la neuropsicología se orienta ahora a la rehabilitación como aporte tecnológico; surge así el término de rehabilitación neuropsicológica.

Según Ginarte-Arias (2002)*** la rehabilitación neuropsicológica o “rehabilitación de las funciones cerebrales” es el proceso dirigido a enseñar o entrenar actividades para mejorar el desempeño cognoscitivo y emocional tras el daño cerebral sea estructural o funcional. La rehabilitación neuropsicológica contiene variables de diferente naturaleza: cognitiva, psicosocial y afectivo-comportamental. De estas premisas parte la Rehabilitación cognitiva, dirigida al tratamiento de funciones cognitivas alteradas; la Rehabilitación Neuroconductual que modifica las conductas desadaptadas por daño cerebral; y la Rehabilitación Neuropsicosocial proyectada a la readaptación profesional, social, productiva y familiar del paciente. Estos vectores integrantes de la rehabilitación neuropsicológica se orientan a mejorar el funcionamiento adaptativo y la calidad de vida del paciente.

Entonces, su inicial concepción como ente nosológico apodíctico e irreversible fungió como impulsor de las neurociencias en pro de lograr el mejor tratamiento de este permanente estado de confusión mental. Es así que la demencia de tipo Alzheimer (DTA) cuenta hoy con un principal tratamiento farmacológico sintomático y neuroprotector. Pese a ello, este aislado vector resulta insuficiente si no se considera la esencia neuropsicológica de la enfermedad de Alzheimer.

Como dúplica a este vacío se fue desarrollando otro importante vector tecnológico de las neurociencias: la rehabilitación neuropsicológica, emergente de la neuropsicología cognitiva, que propone dotar de métodos y estrategias orientados a optimizar, en lo posible, el funcionamiento cognitivo y emocional del paciente azaquel de DTA. Las actividades y ejercicios de este enfoque terapéutico se basan en los principios del aprendizaje y la base científica radica en el fenómeno neurobiológico llamado neuroplasticidad.

El tratamiento de la demencia y en especial de la DTA requiere una intervención interdisciplinaria, en la que hay que considerar todos los aspectos del paciente según su fase evolutiva. El tratamiento debe encaminarse a una ristra de objetivos orientados a mejorar el estado de salud médica-física y mental-cognitiva del paciente, mejorando en consecuencia su desempeño y autonomía personal.

Considérese que la rehabilitación de las funciones cognitivas constituye la tarea fundamental de la neuropsicología actual. Es así que la estimulación, como variante de la rehabilitación neurocognitiva, se instaura como una acción prometedora para restaurar y compensar el rendimiento cognitivo y funcional del paciente con el fin supremo de mejorar su calidad de vida y la de su grupo de apoyo primario. Por ello es menester dedicar un tiempo y espacio a la atención psicoterapéutica del entorno ecológico del paciente.

finalmente es recomendable considerar que la aplicacion y el aporte de los softwares, como los videojuegos o los programas netamente pedagogicos, sirven para activar regiones neuronales que el tradicional y conservador metodo educativo no logra. pues estas respuestas cognitivas trascienden mas alla del simple y vano hecho de mover aleatoriamente los dedos-manos, pues ellas implican un procesamiento intelectual integrado (gnosias viso-espaciales, orientacion temporo-espacial, calculo, juicio-razonamiento deductivo-inductivo, y praxias) que estimulan, ejercitan y refuerzan al unisono las funciones cerebrales superiores.

Este campo de acción debe significar el trabajo interdisciplinario de neuropsicólogos, neurólogos, logopedas, terapeutas ocupacionales, cuidadores, etc. Sólo este trabajo holístico redituará mayores probabilidades de lograr en el paciente mejores respuestas adaptativas.

(*) Poch, G. (1981). Neurología. Buenos Aires, Argentina: López Editores.

(**) Ardila, A. y Rosseli, M. (1992). Neuropsicología clínica. Medellín-Colombia: Prensa Creativa.

(***) Ginarte-Arias, Y. (2002). Rehabilitación cognitiva. Aspectos teóricos y metodológicos. Revista de Neurología, 34 (9): 870-876.

WILVER JANAMPA BARRIOS
PSICOLOGO CLINICO
LIMA-PERU

COMUNICACIONES: wilber_jb@hotmail.com
WILVER JANAMPA BARRIOS

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