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10-02-2008

Serenos ante la tempestad

“A lo largo de la vida seremos azotados por fuertes temporales o tempestades de distinta envergadura y de distinto signo, emocional, físico, económico, laboral o de otra índole. Todos los acontecimientos adversos tienen la virtualidad de tensionarnos, qué duda cabe. Tener un enfermo en la familia o un muerto, un hijo drogadicto o delincuente, un padre alcohólico, un embargo, la ruina financiera o una madre con alzheimer, algún acosador o una pareja infiel son sólo unos ejemplos. Toda una sarta de vicisitudes podemos encontrarnos con toda seguridad en nuestro devenir. Eso va a ser un hecho inevitable que nos creará ansiedad, estrés o tensión emocional. Son causas que nos azotan desde fuera y desde ahí nos erosionan. La clave está en qué actitud tomar cuando eso nos sucede. Lo esperable es que, de no estar entrenados, tales eventos absorban nuestra atención y nuestra mente y se impongan tan inmediatamente a nuestra vista que nos dificulte considerar otros aspectos de la vida. ”

Autor: Miguel Silveira

Categoría: Varios

Somos pues candidatos a quedar impregnados de la preocupación, de la obsesión incluso, haciéndonos pensar y parecer que no hay nada detrás de tan magna pantalla. Que les pregunten a quienes han pasado por tales circunstancias. Sin embargo es preciso activar recursos psicológicos como es el distanciarse mentalmente para no perder la perspectiva de las cosas. Es preciso también decidir mantener la tranquilidad en medio de tales tempestades, aunque resulte arduo. Es preciso mentalizarse de mantener la compostura y no descontrolarse emocionalmente más allá de ciertos límites, traspasados los cuales, podemos quedar desmoronados y destrozados emocionalmente con lo que ello supone.

Permanecer serenos significa no permitirnos que nos zarandee el viento hasta perder el control sobre nuestras reacciones. El impacto que nos hagan ha de estar en relación con la actitud mental que adoptemos. Si es una actitud de desesperación nos harán mucha mella. Si es de serenidad, aunque dolida, podremos superarnos de forma que las secuelas no sean graves. Por tanto, calma en medio de la desgracia y de la adversidad. Es difícil lograrlo pero no imposible. Lo grave sería la imposibilidad de remontar con ese estilo. No hace falta recurrir a la fe, aunque a algunos les sirva, basta con ser un poco razonables y no exponerse al deterioro personal que supone dejarse impregnar por el dolor, por la preocupación, por la obsesión, la impotencia y la desesperanza. Serenos en medio de cualquier tempestad, eso es lo deseable.

Fuente: El Comercio Digital

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Neurodegenerative Diseases: Biology & Therapeutics

Fecha
04-12-2008 al 07-12-2008

Lugar
Cold Spring Harbor Laboratory - NY - EE.UU.

Organizado por
Mount Sinai School of Medicine - University of Pennsylvania - Massachusetts General Hospital

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