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18-02-2008

La memoria histórica ya está obsoleta

“El lunes,26 de marzo de 2007, elfaro, publicaba mi ‘gota malaya’, titulada ‘El chip prodigioso’, cuyo tema era una consideración y comentario sobre la implantación en el cerebro de unos electrodos que iban a intentar curar las ideas obsesivas.”

Autor: Eduardo Borgoñós

Categoría: Varios

En España y en el ámbito de la sanidad pública, este acontecimiento era original y así lo anunció el hospital ‘Virgen de los Reyes’ de Granada. En la actualidad no tengo noticias sobre si se llevó a cabo, ni de los posibles resultados obtenidos.

Ahora, hace pocos días, una noticia muy alentadora, especialmente para los enfermos de Alzheimer y de la enfermedad de Parkinson, afirma que un grupo de científicos canadienses dirigidos por el médico sevillano Andrés Lozano, buscando una zona cerebral para intentar influir sobre el apetito de un paciente con obesidad mórbida, se encontraron con la sorpresa de que éste, como si se tratara de un flash vivido en ese momento y de una intensidad meridiana, empezó a recordar con todo detalle una escena ocurrida en su juventud, en un parque con un grupo de amigos.

Recordaba pelos y señales del entorno. La ropa que llevaban, lo que estaban haciendo, lo que decían y todo con un gran lujo de detalles. El profesor Lozano, neurocirujano y autoridad mundial en el tratamiento del Parkinson, que lleva más de cuatrocientas intervenciones en estos enfermos, ha valorado el descubrimiento hecho por azar, como otros ocurridos en la Ciencia, como un hecho muy positivo y que abre un espléndido horizonte para enfermedades que azotan a nuestros mayores.

Ambos hechos que comento, relacionados con el cerebro, se acercan al ideal de manipular una parte del cuerpo humano, quizá la más enrevesada y difícil, que siempre ha sido tabú por su peligrosidad de acceso y complejidad del organismo. La memoria puede aumentar su capacidad. Podríamos guardar miles de datos y después sacarlos a la luz, como si se tratara de un ordenador con un disco duro capaz de almacenar lo ahora impensable. Podría ser el inicio de una nueva Era, donde el ser humano y la máquina, alcanzarían su perfección y se aumentarían sus posibilidades.

Me figuro la cantidad de acciones que se podrían realizar, tanto en lo positivo como en lo negativo. Si bueno es recuperar la memoria, en algunos momentos se agradecería perderla. Se podrían tratar trastornos obsesivos, producidos por recuerdos negativos y depresiones, aunque creo que el aspecto negativo es con mucho, el menos interesante.

El recordar nos sitúa en el tiempo, nos hace sentirnos independientes y nos da conciencia de nuestra humanidad. La memoria siempre ha sido muy importante y se ha valorado muy positivamente a través de los siglos. El que posee una buena memoria, es envidiado por el resto de las personas y un referente social en todo momento. En el reino animal, los paquidermos son famosos por almacenar recuerdos, que al parecer no olvidan. Es clásica la frase, al mismo tiempo que aduladora, ‘Fulanito tiene una memoria de elefante...’
Hace poco tiempo que se puso de moda la llamada memoria histórica, que tanto ha dado que hablar y ha hecho correr ríos de tinta y la verdad es, que si activaran muchos cerebros, el resultado podría ser la verdad de lo ocurrido, recordado por unos y por otros. No sería una verdad parcial, sino completa al poder aportar muchos datos que seguro están en el que podemos llamar ‘disco duro’ cerebral y entonces surgiría la verdadera memoria, con variopintos detalles que muchos se empeñan en ignorar, arrimando el ascua a su sardina. Sería la verdad absoluta, que se abriría camino, dejando cada cosa en su sitio.

Pero dejemos de elucubrar y recibamos con alegría y esperanza, mucha esperanza, el nuevo descubrimiento que puede aportar un gran adelanto en el tratamiento de enfermedades que atosigan a nuestros mayores.

Hasta la próxima.

Fuente: Diario El Faro

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Neurodegenerative Diseases: Biology & Therapeutics

Fecha
04-12-2008 al 07-12-2008

Lugar
Cold Spring Harbor Laboratory - NY - EE.UU.

Organizado por
Mount Sinai School of Medicine - University of Pennsylvania - Massachusetts General Hospital

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