| VIII Conferencia Bienal Barcelona/Pittsburgh |
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| La demencia hoy | 23-25 Mayo 2012 |
| VIII Barcelona/Pittsburgh Biennial Conference |
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| Dementia today | 23TH-25TH May 2012 |
Agenda
Charla "La memoria y la atención. Cambios en la edad adulta" - Jornadas de Puertas Abiertas - Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades
Fecha
22-09-2011 al 22-09-2011
Lugar
Centro Cívico Cotxeres de Sants - Barcelona - España
Organizado por
Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades
Charla "Tipos de memoria y por qué se afectan"- "La respuesta social ante la demencia" - Jornadas de Puertas Abiertas - Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades
Fecha
13-09-2011 al 13-09-2011
Lugar
Centro Cívico Can Deu - Barcelona - España
Organizado por
Fundació ACE. Institut Català de Neurociències Aplicades
"Ageing and Neurodegeneration"
Fecha
01-09-2011 al 04-09-2011
Lugar
Bergisch Gladbach - Alemania
Organizado por
DZNE, the German Center for Neurodegenerative Diseases and the Max Planck Institute for Biology of Ageing
Artículos
04-04-2008
Déjenme dar las gracias
“Soy feliz, tengo más amores de los que necesito, una familia que no me merezco y amigos de verdad”
Autor: PASQUAL Maragall 'Expresident' de la Generalitat
Categoría: Varios
HE LEÍDO HACE poco en Londres, con ocasión de un viaje que hemos hecho Diana y yo invitados por el arquitecto Richard Rogers para contribuir al lanzamiento del proyecto Londres 2012 (el año olímpico en la ciudad), que un famoso --y, por tanto, rico-- novelista inglés, de nombre Pritchett, ha decidido donar un montón de millones de libras esterlinas para la investigación del alzhéimer, al constatar que la proporción entre el dinero destinado a combatir esta enfermedad y el que se destina a curar el cáncer y las cardiopatías es del orden de 3 a 30, con lo que la amenaza de una epidemia de la caída de la memoria es aterradora, puesto que la vida se alarga y se alargará todavía más.
Dice Pritchett que otras enfermedades dan lugar a muertes más dignas. Y esto me parece importante. No todas las muertes son iguales.
Mi abuelo murió diciendo: "¡Qué muerte tan dulce!" y quizá "¡arriba! arriba!". Se lo preguntaré a mi prima mayor, Roser Maragall Garriga, que se acuerda de todo, lo que me lleva a pensar que, si algún factor hereditario me ha sido adjudicado, debe de ser más bien por parte de madre. En efecto, mamá tenía, ya de mayor, cierta dificultad en acertar el nombre de los hijos: tuvo ocho y a veces decía dos o tres nombres de corrido antes de dar con el que buscaba. Esto a mi padre no le ocurría.
Pues bien, mi madre murió de un ataque al corazón, una cardiopatía evidente y absolutamente previsible, lenta y suave pero definitiva. Solo uno de los siete hermanos que que- dábamos vivos, una hermana, pidió: "No la operéis". El médico había dicho que no había remedio. El corazón se había roto. Había una posibilidad sobre cien o mil de salvarla. Y decidimos, por amplia mayoría, operarla.
No pudimos ver cómo se apagaba lentamente. Habría sido probablemente una muerte tan dulce como su sonrisa, que no puedo olvidar. Murió en el quirófano y nos lo notificaron. Punto.
¿Por qué no dejamos morir a la gente tranquilamente?
YO NO TENGO ningunas ganas de morirme. Pienso dar aún bastante guerra. Pero que no me alarguen la vida innecesariamente. Me ha gustado esta mujer desfigurada que ha decidido no convivir con una enfermedad que hacía de ella otra persona que no era ella.
Entiendo que la religión ha hecho mucho para acompañar a los moribundos y a sus familias en el momento más difícil de la vida, que es cuando esta se acaba. El ejemplo de mi abuelo es conocido. Pero incluso él decía: "Si este mundo es tan bello, Señor, ¿qué más me podéis dar?". No quería otro cielo que aquel cielo claro de Sant Gervasi. Si las cosas de este mundo eran tan bellas y Dios le había dado los ojos para ellas, ¿qué más podía querer?, protestaba.
No convirtamos la muerte en un pozo negro. No lo es. Es el final de la vida. Que sea digna --esto es lo que cuenta. Que no la decida nadie por nosotros, como ocurre en las guerras y los crímenes.
NOS ACERCAMOS a un mundo más humano --les aviso, en él la muerte no tiene que ser una tragedia ni la vida una imposición.
Pero volviendo, a la prosa de la vida de cada día, sepan que soy feliz, que tengo más amores de los que necesito, una familia que no me merezco, porque no siempre he estado ni estaré a la altura de la felicidad que me ha dado, y amigos de verdad, algunos muy cercanos, y muchos, muchísimos, inmerecidos.
Es todo lo que les quería decir: gracias.
Fuente: El Periódico de Catalunya







