<< Volver

Entrevistas

imprimir

enviar

04-08-2004

«Excepto el Alzheimer, no hay lesiones cerebrales observables»

“Bregados en la consulta pública y privada de salud mental, en Valladolid, reúnen en los 'Fundamentos de la psicopatología psicoanalítica' experiencia y teoría clínica ”

Autor: V.M. Niño

Categoría: Otras Demencias

EN el movimiento pendular que rige las grandes corrientes de la Psiquiatría, la que incide en que la salud mental depende de la química y la que la liga al padecer del 'alma', se acercan a la segunda. Entre sus autoridades, reconocen a Freud y su revolucionaria lectura del subjetivismo, «cuando la medicina del XIX se atascó en la descripción de los males mentales». Como además de sanadores son maestros, aúnan la lectura de los clásicos con el trato diario de quien padece los 'trastornos', y todo ello deviene en un manual para interesados y profesionales del ramo.

-Optan por la orientación lacaniana ¿Está Freud anticuado?
-Ni Freud ni el psicoanálisis están pasados de moda. Freud ha sido un fenómeno imprescindible para entender el siglo XX. En cuanto a la clínica, las dos corrientes que existen hoy, la ortodoxa y la lacaniana parten de él. Los primeros, apegados a Freud y atendiendo a la razón. Los lacanianos ponen más énfasis en cuestiones relacionadas con el lenguaje. Freud abre una puerta completamente nueva, con su concepto del inconsciente. Da una lectura distinta al síntoma, como intento del paciente para gestionar una angustia más profunda, y supone un enfoque más humanista de los pacientes medicados. No es lo mismo pensar que alguien hace cosas sin sentido a pensar que hay un sentido oculto que hay que estudiar.

-La historia supone un cuarto del volumen ¿tan fundamental es?
-No se puede entender la psicopatología sin la historia. Ha habido gente con una gran capacidad de observación en su convivencia con los pacientes. Además no es un saber progresivo, se trata siempre de los mismos problemas, el sufrimiento y el goce con el que lo soporta el sujeto que lo padece. Luego hay términos que se han mantenido pero el contenido en cada época era diferentes, por ejemplo manía o melancolía. También hay un componente social importantísimo en cómo se han entendido las enfermedades. Aún hoy en ciertos países la homosexualidad sigue siendo una anormalidad.

-¿Por qué resultan más claros los antiguos que ustedes? Es más fácil entender 'enfermedades del alma' que 'psicopatologías'.
-Los antiguos parecen claros pero hablan de forma muy metafórica. Un lenguaje específico es bueno, toda ciencia acaba creándolo porque los conceptos tienen mucha densidad y es una manera más económica de entenderse. En ausencia de tecnología, no usamos aparatos, parece que todo es un hablar, pero no es solo éso, es un pensar a base de conceptos y observación. Nuestro lenguaje se complicó a partir de la descripción de signos, se creó un lenguaje que es muy útil para discriminarlos, no es lo mismo una ideorrea -aceleración del pensamiento- que un fenómeno parecido el psitacismo, quien conoce los conceptos puede afinar.

-¿Por qué entrecomillan «enfermedad»?
-Para restar fuerza al término médico, por la dureza del concepto que induce a la noción de un sujeto pasivo, dominado por algo que no controla que es la enfermedad. Las comillas remiten a una confianza en el sujeto, en que es necesario que sea activo para encontrar la solución. Ni siquiera clínicamente es correcto el término de 'enfermedad mental' porque no se conocen las causas físicas. Habría que ser menos vanidosos y hablar de trastorno. Incluso la OMS utiliza el término trastorno porque la enfermedad implica una lesión fisiológica o anatómica observable. Excepto el Alzheimer, no hay lesiones mentales observables.

-Cuestionan las clasificaciones diagnósticas internacionales por su «pretendida objetividad».
-La clasificaciones consisten en una lista de enfermedades que contenta a la mayor parte del mundo. Tiene menos que ver con que esas conductas sean observables en clínica como patrones fijos a que haya alguien que insista más, como ha sucedido con la homosexualidad o la adicción a la cafeína.

¿Para qué sirve una clasificación si no se corresponde con otros tantos tratamientos?.
En medicina mental existen neurolépticos o antipsicóticos, antidepresivos, tranquilizantes y estabilizadores del humor. Con esas cartas atiendes a todo, no tanto por el diagnóstico sino por unos síntomas. En el paradigma orgánico cuando un señor dice que le persiguen los de la CIA y es evidente que no, es que tiene alterada una zona del cerebro pero llevan así ciento y pico años y aún no han determinado qué zona. Si te adormila un medicamento hablas menos, pero eso no quiere decir que tu pensamiento vaya mejor, solo más despacio. Freud aporta método para entender qué pasa en esa mente y cómo atenderla. Los síntomas son mecanismos de defensa al que sujeto recurre para evitar un mal mayor y a partir de ahí construye su manera de sufrir y gozar.

-La prisa y la eficacia, que dominan los hábitos contemporáneos, no favorecen la búsqueda de remedio en el psicoanálisis, una apuesta a más largo plazo.
-R.E. La gente busca una satisfacción inmediata también en el deseo de curación pero las mejoras con medicamentos no siempre son tales. Los usamos a diario y son una ayuda durante un tiempo pero no son la panacea. A veces el criterio de curación es que de siete síntomas desaparece uno. El psicoanálisis es más lento pero a quien sintoniza bien con el método le va mejor.
-J.M.A.El psicoanálisis es una opción del sujeto. Las pastillas pueden servir para casi todo el mundo, pero hablar de cosas tan íntimas que el sujeto no quiere decirse a sí mismo pasa por una elección. En cuanto a lento, es cuestionable. Hay psicológos clínicos fuera del psicoanálisis que topan con grandes problemas que según el libro se curan en seis sesiones y llevan quince años con ellos. Desde el primer día tenemos pacientes con los que nos jubilaremos. La patología mental es un reducto muy duro de desalojar, dentro del sufrimiento hay un goce que el sujeto no está dispuesto a soltar.

 -¿Es posible la aplicación del psicoanálisis en la sanidad pública?
-Es difícil que admitan procedimientos lentos. Pero, por ejemplo, el anterior gerente del Sacyl apoyó ciertas intervenciones profesionales orientadas desde la perspectiva psicoanalítica. Incide en la manera de escuchar al paciente, de percibir los problemas e incluso sugerirle acciones. Muchas veces esas intervenciones ayudan tanto o más que los fármacos, poner en una posición mejor para gestionar el malestar.

-¿Qué les parecen las campañas de prevención de esquizofrenia?
-Hay un problema de rigor diagnóstico. Es muy peligroso, porque hay que saber qué signos se pueden diagnosticar. Los signos que se consideran ahora son lamentables, incluyen conductas que afectan a mucha gente. Hay un interés económico en vender más neurolépticos precisamente a quien se cree que puede desarrollarla. Si fuera una vacuna, estupendo, pero hay que tener en cuenta el criterio evolutivo.

Fuente: Norte Castilla.es

Visitar página web

<< Volver

Libros destacados

Agenda

Alzheimer's Association. International Conference on Alzheimer's Disease 2008

Fecha
26-07-2008 al 31-07-2008

Lugar
Chicago. EE.UU,

Organizado por
Alzheimer's Association

Más información