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14-03-2004
Arturo Alvarez-Buylla. "Es una aberración tratar de impedir el avance científico"
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Con dos abuelos así, era difícil que saliera mal. Nieto del militar republicano Arturo Alvarez-Buylla y del histórico senador Wenceslao Roces, ha entrado en la historia de la ciencia gracias a la publicación en Nature de su último hallazgo. El descubrimiento de células madre en el cerebro humano puede contribuir a desarrollar nuevas terapias en la lucha contra la enfermedad. El prefiere no generar falsas expectativas. Y es que, en su ordenador, se le acumulan correos electrónicos de enfermos dispuestos a someterse a tratamiento.
Autor: Pablo Zariquiegui
Categoría: Investigación
- Qué importancia tiene el descubrimiento?
-Es bastante importante por el hecho de haber identificado células madre en el cerebro de humano. Se ha hablado mucho sobre el potencial, publicado en nuestros trabajos anteriores, de las células madre en el cerebro del ratón. Pero ahora, al haberlas identificado en los humanos, se vuelve una realidad más cercana. A la vez, como siempre sucede en biología y también en investigación básica, se plantea una gran sorpresa y es que hay una diferencia muy notable entre la organización de estas zonas germinales en el cerebro de humanos y en el de ratones.
- Significa eso que las expectativas pueden no ser las mismas?
-No, yo más bien creo que plantea el hecho de lo poquito que sabemos y lo importante que es estudiar ese proceso en humanos y no solamente en animales. No creo que las expectativas cambien de una forma o de otra.
-Hasta hace poco se pensaba que la regeneración neuronal no era posible. Su investigación acaba con este supuesto.
-Nosotros ya pensábamos, por haberlo descrito antes en animales, que la sustitución de células nerviosas no era imposible. Los circuitos neuronales pueden reemplazar ciertas neuronas. No debemos creer, sin embargo, que inmediatamente vamos a ser capaces de reparar daños cerebrales producto de la muerte de células nerviosas. Es más complejo. Las células que se reemplazan pertenecen sólo a ciertas partes del circuito nervioso. Es como un circuito electrónico en el que no todos los componentes destruidos se pueden reparar.
- Cuándo veremos resultados?
-Yo hago investigación básica. Me dedico a descubrir lo que no conocemos. Hay investigadores básicos, clínicos, aplicados. Es todo un conjunto de equipos el que hace que una investigación básica se lleve a la práctica. El primer paso es saber dónde está la verdad y cómo funcionan las cosas, romper la barrera de lo desconocido, que es a lo que se dedica mi laboratorio.
- Es posible hablar de plazos?
-Yo creo que hemos visto en los últimos diez años un avance extraordinario en cuanto al cambio de conceptos. Aspectos que veníamos manteniendo desde hace más de un siglo sobre la organización del sistema nervioso, sobre el cerebro humano y su capacidad de generar nuevas neuronas, han cambiado muchísimo. Mi expectativa es que a corto plazo vamos a empezar a ver reemplazo o terapias celulares. Por terapia celular no me refiero a un medicamento sino a células diseñadas específicamente en el laboratorio para modificar la estructura del circuito del sistema nervioso. Creo que va a ser una forma útil de aliviar quizá algunas enfermedades del sistema nervioso. No creo, sin embargo, que el daño cerebral agudo --si hay destruidos muchos componentes-- sea fácil de reparar a corto plazo.
- En qué enfermedades la aplicación será más rápida?
-Pienso que la epilepsia será una de las enfermedades que podrá verse beneficiada a más corto plazo. También el Parkinson. Pero no va ser exactamente como la gente piensa. No se trata de reparar las células que se han muerto, sino de modificar los circuitos para que vuelva a haber un balance.
- Pero será posible la curación?
-Yo creo que será posible beneficiar muchísimo al paciente. En el Parkinson, las células que se mueren tienen unas prolongaciones largas que van desde una zona a otra. Reparar esas células y volver a establecer la conexión será muy, muy difícil, pero sí podremos poner otras células que consigan realizar la misma función.
-Se ha planteado también su utilización contra el Alzheimer.
-Es una enfermedad neurodegenerativa y progresiva y ahí también es posible que la terapia celular sea muy importante. Pero es más complicada porque afecta a un número mayor de células y a regiones muy amplias del sistema nervioso. Eso será a muy largo plazo.
Fuente: La Voz de Asturias
Agenda
Neurodegenerative Diseases: Biology & Therapeutics
Fecha
04-12-2008 al 07-12-2008
Lugar
Cold Spring Harbor Laboratory - NY - EE.UU.
Organizado por
Mount Sinai School of Medicine - University of Pennsylvania - Massachusetts General Hospital








