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15-05-2004

Nutrición y Alzheimer

Autor: Karla Islas Pieck

La alimentación es un factor fundamental para cualquier ser vivo. La comida es la forma en la que el organismo se abastece de los nutrientes necesarios para poder funcionar adecuadamente. Es como la gasolina para un coche. Si ello, no se puede funcionar.

Cuando el cuerpo humano no se encuentra del todo bien, y más aún si tiene una patología, se pueden ver afectados los hábitos alimenticios. Lo que puede acarrear carencias nutrimentales, que a su vez, no contribuyen al bienestar de la persona. Es como un pez que se muerde la cola.

Pero el círculo se tiene que romper en algún punto y por eso es muy importante estar alerta de cualquier indicio de que la alimentación no es la adecuada, sobre todo en los casos en que la persona tiene alguna enfermedad que le dificulte tomar cartas en el asunto.

Los enfermos de Alzheimer La pérdida de peso, aunque es concomitante al propio proceso de envejecer, representa uno de los factores más relacionados con la morbilidad y mortalidad en esta etapa de la vida.

Una malnutrición o una nutrición no equilibrada favorece el riesgo de enfermar y provoca en el sistema nervioso trastornos de tipo cognitivo y conductual.

No se conoce una causa clara que relacione y nos explique el adelgazamiento que aparece en el curso de la enfermedad de Alzheimer y en otros procesos demenciales, ni el origen del probable exceso metabólico o del bajo aprovechamiento energético que inducen la pérdida de peso en estos enfermos.Pero existen causas tratables y reversibles de la pérdida de peso, de los trastornos conductuales, funcionales o mecánicos, como el rechazo a comer o la disfagia, que preocupan y desconciertan a los cuidadores y que debemos aprender y enseñar a manejar.

Antes que nada...

Es necesario investigar causa. Conocer hábitos, gustos, capacidades, trastornos mecánicos y funcionales que afectan a la dieta, como el estado nutricional del paciente y el déficit de nutrientes. Después de esto, se pueden diseñar estrategias para corregir el error.

Es importante considerar que la pérdida de la memoria en los pacientes con Alzheimer les lleva a la malnutrición ya que suelen preparar comidas repetitivas, monótonas y no variadas, se olvidan de comer, o están comiendo a todas horas cualquier tipo de alimento por la misma razón del olvido.

En este caso, el cuidador puede intentar experimentar nuevos sabores, nuevas sensaciones y placeres gastronómicos. Tratar de transformar el cotidiano menú del enfermo en un espléndido y apetitoso ?buffet? que lo maraville y lo motive a comer.

Algunos problemas asociados a la enfermedad de Alzheimer, como la apraxia, llevará al enfermo a la incorrecta utilización de los cubiertos y éste acabará cogiendo los alimentos con las manos o mantendrá los alimentos en la boca sin saber qué hacer con ellos.

El cuidador debe vigilar y corregir el espacio, para facilitar al enfermo la identificación de los alimentos, así como de los objetos como los platos, vasos y utensilios de cocina.

Jornadas sobre Alimentación

El pasado 20 de abril se llevaron a cabo las Jornadas de Alimentación bajo el nombre de ?Patologías de la Alimentación en la Gente Mayor. Un abordaje Multidisciplinarlo?.

Estas jornadas se realizaron en la Fundación ACE (Alzheimer Centre Educacional) en Barcelona. La neuróloga Mª Isabel Hernández Ruiz, Jefe Clínico de l?Unidat de Deteriorament Cognitiu i Trastorns de la Conducta. Fundació ACE. Institut Català de Neurocièncias Aplicades, ofreció una charla en donde expuso algunos de los motivos por los que los pacientes dejan de comer.

Asimismo, intervino Oscar Fernández Orenes, enfermero del l?Unidat de Deteriorament Cognitiu i Trastorns de la Conducta. Fundació ACE. Institut Català de Neurocièncias Aplicades, y Amèrica Morera, coordinadora d?Alzheimer Centre Educacional, Centre de Dia Terapèutic i Hospital de Día per a malalts d?Alzheimer i altres demències, quienes abordaron diversos aspectos sobre este tema.

La neuróloga Hernández, refirió que existen situaciones y factores de riesgo de malnutrición en los pacientes con demencias. Destacó entre algunos de los factores, la toma de algunos fármacos que puedan provocar vómito, la irritación gástrica o estreñimiento, así como la polifarmacia no controlada. Es decir, la toma de diversos tipos de medicamentos.

Otras situaciones que complican la alimentación del paciente son las enfermedades dentales o de la boca, el deterioro del gusto y/o olfato, la debilidad física, el aislamiento, la depresión y las enfermedades del sistema nervioso.

¿Por qué y cuándo deja de comer la gente mayor?

La especialista explicó algunas de las alteraciones que ocasionan problemas en la alimentación de la gente mayor. Estas son de diversos tipos:

Alteraciones sensoriales: Atrofia del bulbo olfatorio, con la consiguiente disminución del olfato. Pérdida de papilas gustativas y disminución del gusto. Disminución de la salivación: Potenciar el aroma de los alimentos, modificar las texturas y seducir la vista.

Alteraciones mecánicas y neurálgicas: Problemas dentales y perodentales. Problemas articulares. Movimientos anormales de la boca. Neurálgia del trigémino o glosofaringe. Polimiálgia reumática.

Problemas funcionales de origen neurológico: Apraxia bucolingual, trastorno visoespacial, disfagias y otros problemas asociados a enfermedades neurológicas.

Trastornos de la conducta alimentaria: Negación, oposición, compulsividad, bulimia, anorexia.

Por su parte, el enfermero Oscar Fernández Orenes habló sobre la nutrición y dijo que una dieta equilibrada debe contener un 50-60% de carbohidratos, un 25-30% de grasas y entre 12-15% de proteínas.

Describió que las consecuencias de una mala nutrición son la alteración del sistema inmunitario ?riesgo de infecciones? llagas, cuadros confusionales agudos, ingresos hospitalarios frecuentes.

Asimismo, ofreció una serie de recomendaciones para tener unos hábitos alimenticios adecuados, entre los que destacan: seguir un horario, favorecer la autonomía, controlar el peso, higiene bucal y evitar distractores durante las comidas.

Además, destacó la importancia de enriquecer los platos, así como la vista de los mismos, y no descartar los suplementos alimenticios, para completar las necesidades y los requierimientos correspondientes de su edad y talla.

Pero como en todo, una de las cosas más importantes para tener éxito en la alimentación de los enfermos de Alzheimer es transmitirles seguridad y adicionar una buena dosis de cariño y paciencia. De postre una sonrisa.

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Fecha
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Lugar
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Organizado por
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