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13-06-2008
Transferencia tecnológica, del espacio exterior al hospital
“Cada año se invierten millones en el desarrollo de equipos aeroespaciales que permiten al hombre sobrevivir durante meses fuera de la atmósfera.”
Autor: Rosalía Sierra
Categoría: Científica
Toda esa innovación ya disponible puede aprovecharse para tratar a enfermos con los pies en la tierra. En una estación espacial no hay médicos, y si los hay, nunca saben cuándo se pueden convertir en pacientes. Tampoco hay ambulancias, ni equipamiento sanitario complejo, ni un gran arsenal terapéutico.
Pero hay ingenio, formación y mucha investigación en tecnología. "Las misiones duran seis meses, lo que exige chequeos médicos frecuentes para atajar cualquier problema a tiempo", explica el astronauta Pedro Duque en la inauguración del VIII Congreso de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (Seeic), que se está celebrando en Zaragoza (ver pág. 18).
La dotación sanitaria de un trasbordador o una estación espacial "es similar a la de un pequeño hospital de campaña, con métodos de diagnóstico y tratamiento básicos", salvo en dos aspectos que en un espacio reducido a miles de kilómetros de la Tierra son fundamentales: "La miniaturización y el uso de la telemedicina".
El ejemplo es un pequeño ecógrafo que el propio Duque afirma haber utilizado "siguiendo las instrucciones de un médico por radio". Otro valor básico del equipamiento sanitario en el espacio "es la autonomía total de funcionamiento, porque allí no hay enchufes".
Se puede pensar que tanta innovación se desperdiciaría si sólo la utilizaran los pocos afortunados que viajan al espacio, pero la realidad es que "mucha de la tecnología que se desarrolla para ingeniería aeroespacial luego se implanta en otros ámbitos", afirma Duque.
Mejorar desde el presente
Sin ir más lejos, la empresa cuya división de imagen dirige él mismo, Deimos Space, está dedicada a la aeronáutica y la ingeniería espacial pero cada vez se abre más hueco en sanidad: "Partimos de la idea de que la medicina tiene un pie en el pasado y otro en el futuro, y echamos de menos el del presente: hay mucha tecnología disponible que no se está usando todo lo que debería, como los teléfonos móviles", explica Carlos Fernández de la Peña, director de la División de Transferencia de Tecnología de Deimos Space.
"Uno de los proyectos más importantes que tenemos en este ámbito supone restar el componente excesivamente manual que aún tiene la imagen médica. La información debe poder procesarse más rápido, de modo que la capacidad informática disponible se utilice para el procesado de datos y el diagnóstico asistido por ordenador".
La base del proyecto está en una investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha dirigida por Ricardo Insausti según la cual se puede detectar precozmente la enfermedad de Alzheimer estudiando el grosor de la corteza cerebral que rodea el hipocampo.
"Con algoritmos de procesado de imagen surgidos para el espacio podemos analizar rápidamente muestras que permitan la detección precoz. Esta tecnología se puede utilizar en cualquier área diagnóstica que requiera determinar las medidas de los órganos, como oncología o procesos inflamatorios".
El segundo gran proyecto sanitario de Deimos va encaminado al desarrollo de un electroencefalógrafo inalámbrico y se ha puesto en marcha para estudiar las reacciones de los pilotos en pruebas en cámara hipobárica, donde se simula pasar de una presión normal a la de una altura equivalente al Everest en pocos minutos". Fernández de la Peña sugiere que otros usos posibles para este equipo incluyen la valoración de urgencia del daño cerebral en casos de ictus, por ejemplo.
Otra entidad que ha descubierto el potencial de reutilizar su tecnología en sanidad es la Escuela Universitaria Politécnica La Almunia, de Zaragoza, especializada en sistemas de navegación y nuevos materiales para barcos. Su subdirector, Fernando Quero, ha detallado los dos proyectos sanitarios que desarrollan junto al Instituto de Ingeniería de Aragón, el Hospital Clínico de Zaragoza y las universidades de Zaragoza y Sevilla. Por un lado, "el estudio de la consolidación de un hueso fracturado, usando fijadores instrumentados que llevan sensores que permiten modelar y parametrizar el proceso para saber si es posible acelerarlo estimulando el hueso". Por el otro, el objetivo es "analizar biorreactores que estimulen el crecimiento celular".
Innovando desde el aire
La medicina sigue aprovechando las ciencias de las que tradicionalmente se ha servido, como la química o la industria automovilística, pero cada vez utiliza más de otros sectores. Y varios vienen del aire. Además de la ingeniería espacial, la sanidad ha aprovechado la que se desarrolla para los aparatos que vuelan un poco más bajos: los aviones comerciales. Así lo señaló Alberto Saiz, comandante de vuelos transoceánicos de Iberia (ver DM del 8-VI-2007), que sin embargo quiso recalcar que "no son tecnologías comparables.
En aviación la tecnología está mucho más desarrollada que en sanidad. Las aplicaciones que están muy implantadas en aviación y que podrían tener muchas posibilidades en sanidad son las que registran todos los procesos que se llevan a cabo durante un vuelo". La medicina tiene un pie en el pasado y otro en el futuro, y se echa de menos el presente: mucha tecnología no se usa lo que se debería, según Pedro Duque.
Pero hay ingenio, formación y mucha investigación en tecnología. "Las misiones duran seis meses, lo que exige chequeos médicos frecuentes para atajar cualquier problema a tiempo", explica el astronauta Pedro Duque en la inauguración del VIII Congreso de la Sociedad Española de Electromedicina e Ingeniería Clínica (Seeic), que se está celebrando en Zaragoza (ver pág. 18).
La dotación sanitaria de un trasbordador o una estación espacial "es similar a la de un pequeño hospital de campaña, con métodos de diagnóstico y tratamiento básicos", salvo en dos aspectos que en un espacio reducido a miles de kilómetros de la Tierra son fundamentales: "La miniaturización y el uso de la telemedicina".
El ejemplo es un pequeño ecógrafo que el propio Duque afirma haber utilizado "siguiendo las instrucciones de un médico por radio". Otro valor básico del equipamiento sanitario en el espacio "es la autonomía total de funcionamiento, porque allí no hay enchufes".
Se puede pensar que tanta innovación se desperdiciaría si sólo la utilizaran los pocos afortunados que viajan al espacio, pero la realidad es que "mucha de la tecnología que se desarrolla para ingeniería aeroespacial luego se implanta en otros ámbitos", afirma Duque.
Mejorar desde el presente
Sin ir más lejos, la empresa cuya división de imagen dirige él mismo, Deimos Space, está dedicada a la aeronáutica y la ingeniería espacial pero cada vez se abre más hueco en sanidad: "Partimos de la idea de que la medicina tiene un pie en el pasado y otro en el futuro, y echamos de menos el del presente: hay mucha tecnología disponible que no se está usando todo lo que debería, como los teléfonos móviles", explica Carlos Fernández de la Peña, director de la División de Transferencia de Tecnología de Deimos Space.
"Uno de los proyectos más importantes que tenemos en este ámbito supone restar el componente excesivamente manual que aún tiene la imagen médica. La información debe poder procesarse más rápido, de modo que la capacidad informática disponible se utilice para el procesado de datos y el diagnóstico asistido por ordenador".
La base del proyecto está en una investigación de la Universidad de Castilla-La Mancha dirigida por Ricardo Insausti según la cual se puede detectar precozmente la enfermedad de Alzheimer estudiando el grosor de la corteza cerebral que rodea el hipocampo.
"Con algoritmos de procesado de imagen surgidos para el espacio podemos analizar rápidamente muestras que permitan la detección precoz. Esta tecnología se puede utilizar en cualquier área diagnóstica que requiera determinar las medidas de los órganos, como oncología o procesos inflamatorios".
El segundo gran proyecto sanitario de Deimos va encaminado al desarrollo de un electroencefalógrafo inalámbrico y se ha puesto en marcha para estudiar las reacciones de los pilotos en pruebas en cámara hipobárica, donde se simula pasar de una presión normal a la de una altura equivalente al Everest en pocos minutos". Fernández de la Peña sugiere que otros usos posibles para este equipo incluyen la valoración de urgencia del daño cerebral en casos de ictus, por ejemplo.
Otra entidad que ha descubierto el potencial de reutilizar su tecnología en sanidad es la Escuela Universitaria Politécnica La Almunia, de Zaragoza, especializada en sistemas de navegación y nuevos materiales para barcos. Su subdirector, Fernando Quero, ha detallado los dos proyectos sanitarios que desarrollan junto al Instituto de Ingeniería de Aragón, el Hospital Clínico de Zaragoza y las universidades de Zaragoza y Sevilla. Por un lado, "el estudio de la consolidación de un hueso fracturado, usando fijadores instrumentados que llevan sensores que permiten modelar y parametrizar el proceso para saber si es posible acelerarlo estimulando el hueso". Por el otro, el objetivo es "analizar biorreactores que estimulen el crecimiento celular".
Innovando desde el aire
La medicina sigue aprovechando las ciencias de las que tradicionalmente se ha servido, como la química o la industria automovilística, pero cada vez utiliza más de otros sectores. Y varios vienen del aire. Además de la ingeniería espacial, la sanidad ha aprovechado la que se desarrolla para los aparatos que vuelan un poco más bajos: los aviones comerciales. Así lo señaló Alberto Saiz, comandante de vuelos transoceánicos de Iberia (ver DM del 8-VI-2007), que sin embargo quiso recalcar que "no son tecnologías comparables.
En aviación la tecnología está mucho más desarrollada que en sanidad. Las aplicaciones que están muy implantadas en aviación y que podrían tener muchas posibilidades en sanidad son las que registran todos los procesos que se llevan a cabo durante un vuelo". La medicina tiene un pie en el pasado y otro en el futuro, y se echa de menos el presente: mucha tecnología no se usa lo que se debería, según Pedro Duque.
Fuente: Diario Médico
Agenda
6th International Conference on Frontotemporal Dementia
Fecha
03-09-2008 al 05-09-2008
Lugar
Rotterdam - Holanda
Organizado por
Erasmus Medical Center - Dept. of Human Genetics VU Medical Center Amsterdam, The Netherlands
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