Noticias
25-06-2008
El consumo intensivo de alcohol reduce la memoria
“El rendimiento de la memoria de trabajo y de la memoria declarativa verbal disminuye considerablemente tras la ingestión intensiva de alcohol en pocas horas y estos efectos se mantienen a largo plazo. La ingestión intensiva de alcohol el fin de semana provoca una reducción significativa del rendimiento en la memoria de trabajo y en la memoria declarativa verbal.”
Autor: María R. Lagoa
Categoría: Memoria
Así se demuestra en un estudio que se está realizando en la Universidad de Santiago de Compostela con un grupo de estudiantes que siguen este patrón de consumo y que carecen de síntomas clínicos. Son los primeros resultados de un trabajo que tendrá un seguimiento de cinco años y que está desarrollando el Grupo de Investigación en Neurociencia Cognitiva de esta universidad, dirigido por el profesor Fernando Cadaveira.
Tras comprobar que la ingesta de grandes cantidades de alcohol en pocas horas durante el fin de semana tiene consecuencias a nivel neurocognitivo, el objetivo es verificar si se mantienen a largo plazo y tienen impacto en la evolución académica. "Los miembros del grupo estudiado tienen en su conjunto una merma en el rendimiento estadísticamente significativa con respecto al grupo de control cuando deben recordar un texto que han leído, algo que se hace más evidente si se deja transcurrir un tiempo.
Por otra parte, cuando se registran potenciales evocados ante tareas de discriminación con implicación de memoria de trabajo, sus cerebros parecen discriminar peor los estímulos relevantes de aquéllos que no lo son", ha explicado Cadaveira. El estudio muestra, además, que una cuarta parte de los estudiantes de primer año de carrera presentan al menos una vez al mes un patrón de consumo intensivo de alcohol (más de cinco unidades de bebida equivalente en el hombre, más de cuatro en mujeres en una única sesión de pocas horas) y que un tercio pueden ser considerados bebedores de riesgo.
Para llegar a estas conclusiones, el equipo de Neurociencia aplicó un cuestionario a más de 3.200 alumnos de primer curso de las tres últimas promociones incorporadas a la Universidad de Santiago.
Después de una entrevista y otras pruebas, seleccionó a un grupo de estudiantes con patrón de consumo intensivo y a un grupo de control de no bebedores o bebedores ligeros. "Lo novedoso es que se trata de una muestra de jóvenes normales, sin complicaciones clínicas", ha aclarado el coordinador. A tenor de los datos del informe, un 23 por ciento de los hombres informaron al menos de tres episodios de consumo intensivo en los últimos 30 días, frente a un 8 por ciento de las mujeres.
Un total de 136 voluntarios pasaron por pruebas neuropsicológicas y el registro de la actividad eléctrica cerebral evocada. Se emplearon 18 pruebas dirigidas a evaluar especialmente funciones mediadas por algunas de las regiones cerebrales que parecen más vulnerables a este patrón de consumo, como la corteza prefrontal, relacionada con procesos de atención, toma de decisiones o control comportamental, y el hipocampo, vinculado a la formación de nuevas memorias o la memoria espacial. Estas estructuras están entre las que tardan más tiempo en completar su maduración.
Estudios en modelos animales y en humanos indican una mayor vulnerabilidad del cerebro adolescente, "particularmente en esas estructuras de maduración tardía". El inicio temprano parece confirmarse como un factor adicional de riesgo. "Mediante neuroimagen estructural se ha visto que jóvenes con problemas relacionados con el alcohol tienen una reducción del hipocampo y de la corteza prefrontal", ha recordado Cadaveira.
"No obstante, las muestras de estos trabajos son excesivamente pequeñas y es necesario proseguir con las investigaciones". Aunque todavía no existen evidencias tan dramáticas en jóvenes sanos, Cadaveira ha alertado del peligro que para adolescentes y jóvenes representa la reiteración de episodios con picos elevados de intoxicación.
Duración del seguimiento
El estudio completará su evaluación cuando los jóvenes lleguen al final de su carrera: "Con cinco años de seguimiento, esperamos poder comprobar si los déficits que hemos detectado persisten en el tiempo o se agravan y si tienen consecuencias a nivel académico".
Asimismo, se valorará la interacción del alcohol y el cánnabis. La investigación está financiada por la Xunta de Galicia y la Delegación del Gobierno para el Plan Nacional de Drogas.
Fuente: Diario Médico
Agenda
Neurodegenerative Diseases: Biology & Therapeutics
Fecha
04-12-2008 al 07-12-2008
Lugar
Cold Spring Harbor Laboratory - NY - EE.UU.
Organizado por
Mount Sinai School of Medicine - University of Pennsylvania - Massachusetts General Hospital








