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16-02-2004
Cautela científica y ética ante la clonación humana.
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Rafael Matesanz, director del Centmer, ha declarado que la clonación de células embrionarias anunciada en Science "no es la antesala a otras terapéuticas y presenta riesgos que no han sido valorados". Los bioéticos consultados por DM insisten en el uso de otras vías que no plantean problemas éticos. Cautela y oposición al uso de la clonación de embriones, ya sea con fines reproductivos o terapéuticos, son los mensajes que quieren transmitir el Ministerio de Sanidad y Consumo y un amplio sector de la bioética tras el anuncio de la revista Science de que investigadores surcoreanos habían logrado clonar embriones humanos utilizando la técnica empleada con la oveja Dolly (ver DM del 13-II-04).
Autor: Diario Médico
Categoría: Investigación
La obtención de células madre embrionarias humanas pluripotentes y versátiles, procedentes de un blastocisto clonado y capaces de convertirse, en teoría, en cualquier célula del organismo es sin duda el primer gran descubrimiento de este siglo en medicina regenerativa, pero reabre el debate ético sobre la clonación de embriones con fines terapéuticos.
Rafael Matesanz, director del Centro Nacional de Trasplantes y Medicina Regenerativa, ha advertido que este avance "no debe considerarse la antesala a nuevas terapéuticas basadas en la utilización de células madre embrionarias".
Además, "la aplicación de estas técnicas plantea riesgos que no se han valorado, como la inducción de tumores". El experto ha recordado que la producción de embriones humanos para la clonación "está prohibida en nuestro país, tanto por ley como por nuestra adhesión al Convenio de Bioética de Oviedo de 1997".
Plenas garantías
En cualquier caso, Matesanz ha hecho hincapié en el papel que desde hace unas semanas ha asumido el Centro Nacional de Trasplantes y Medicina Regenerativa (Centmer), cuya creación "supone una garantía de que cualquier investigación tendrá que tener una sólida base científica y ajustarse al marco ética y legal del que nos hemos dotado". El director del Centmer ha recordado que este órgano "deberá valorar cada proyecto de investigación en medicina regenerativa, tanto desde el punto de vista científico, como legal y ético, y velará para que no se sobrepasen los límites establecidos".
Matesanz ha puntualizado que la clonación embrionaria terapéutica no sólo plantea numerosos interrogantes, sino que "abre otras puertas problemáticas, como por ejemplo el gran número de óvulos que se han empleado en la investigación".
Desde el punto de vista de la bioética, Luis Miguel Pastor, vicepresidente de la Asociación Española de Bioética y Ética Médica, ha declarado que los logros publicados en la revista Science son "una triste noticia si se tiene en cuenta la lucha mediática y el debate en la ONU sobre la prohibición a la clonación, postura que defiende España".
Para Pastor, "lo que demuestra este avance es que la manipulación del origen del hombre puede ser científicamente posible".
El bioético ha advertido que los medios empleados "no son éticos, pues se usa al embrión como medio de investigación". Los experimentos están "en fase inicial y no pueden lanzarse las campanas al vuelo, pero lo que sí han conseguido es forzar para que sigan las investigaciones por ese camino".
El uso de células madre adultas vuelve a ser la alternativa por la que apuestan algunos bioéticos como Luis Miguel Pastor porque "no plantea problemas morales al ser compatible con el respeto que se debe dar al embrión humano".
Una de las opción más viables es "utilizar las estructuras biológicas del embrión muerto para su cultivo, pero sin provocar su muerte".
Otras alternativas
Pastor ha advertido que la intención de quienes se oponen a estas técnicas no es "cerrarse por completo a la investigación, sino buscar un modo de compatibilizar el uso de los embriones con el respeto a la vida". Una solución, por ejemplo, sería "conseguir en las células adultas de diversos tejidos un grado de diferenciación tan alto como para conseguir células tan buenas como las del embrión".
Esta opinión es compartida por Manuel de Santiago, presidente de la Asociación Española de Bioética (AEBI), que ha mostrado sus reservas hasta que no se disponga del texto de Science sobre si realmente se ha llegado a disponer de verdaderos embriones humanos, "lo que será probable si se tiene en cuenta que se ha empleado la misma técnica que la usada en la creación de Dolly".
De Santiago ha puntualizado que "si realmente se han conseguido auténticos cigotos clonados, estamos ante una clonación humana, lo cual es moralmente inaceptable".
El experto ha matizado que "no hay diferencia entre la clonación reproductiva y la terapéutica: el embrión es en cualquier caso un ser humano. La utilización y obtención de embriones con fines terapéuticos no justifica en ningún caso la clonación".
Fuente: Diario Médico
Agenda
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Fecha
25-11-2008 al 29-11-2008
Lugar
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Organizado por
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